El mercado del trigo se estabiliza gracias a las sólidas cosechas del Mar Negro a pesar de las pérdidas de los exportadores
Las existencias mundiales de trigo para 2026/27 parecen holgadas, ya que las sólidas cosechas de Rusia y Ucrania compensan las pérdidas en Australia y Argentina, manteniendo los precios en general estables.
Precios
Los precios físicos del trigo a finales de junio apuntan a un tono en general estable a ligeramente más débil en el Mar Negro y a un sesgo más firme en Europa Occidental. En Ucrania (Odesa, CPT), el trigo forrajero se mantiene en torno a 0,18 EUR/kg, mientras que las calidades molineras 2–3 se negocian en una estrecha banda de 0,182–0,191 EUR/kg, prácticamente sin cambios en las últimas dos semanas. El trigo francés FOB (París, proteína 11%) se ha fortalecido hasta aproximadamente 0,32 EUR/kg, ampliando el diferencial frente a los orígenes del Mar Negro, más competitivos en precio.
El trigo estadounidense vinculado al CBOT (FOB) se sitúa cerca de 0,24 EUR/kg, ligeramente por encima de los niveles de principios de junio, reflejando los movimientos de divisas y una leve fortaleza en los futuros en un contexto de clima y negociación de primas de riesgo. Los contratos de referencia en futuros como CBOT y Euronext permanecen relativamente acotados en rango, con solo oscilaciones moderadas en torno a los mínimos recientes, en consonancia con las expectativas de una oferta global holgada y un perfil de riesgo ligado al clima pero contenido.
Balance de oferta y demanda
Para 2026/27, se espera que las disponibilidades mundiales de trigo sigan siendo cómodas a pesar de los reveses regionales. Se proyecta que las sólidas cosechas de Rusia y Ucrania compensen los descensos de producción en varios otros países exportadores. La producción de trigo de Rusia se prevé en torno a 88 millones de toneladas, con cierto margen para acercarse a 90 millones de toneladas bajo condiciones favorables, manteniéndola como exportador dominante a nivel mundial. La cosecha de Ucrania se proyecta en torno a 23,5 millones de toneladas, respaldada por lluvias oportunas y un buen desarrollo del cultivo.
En contraste, los principales exportadores del Hemisferio Sur afrontan recortes significativos. Se espera que la producción de trigo de Australia caiga alrededor de un 22% hasta aproximadamente 28 millones de toneladas, mientras que la cosecha de Argentina podría disminuir casi un 25% hasta unos 21 millones de toneladas debido a condiciones menos favorables. No obstante, las existencias finales mundiales se proyectan cerca de 275 millones de toneladas en 2026/27, lo que indica que la disponibilidad agregada sigue siendo suficiente para satisfacer la demanda prevista a pesar de estas pérdidas regionales.
Las últimas hojas de balance global del USDA apuntan a unas disponibilidades agregadas ligeramente superiores frente a proyecciones anteriores, principalmente por las revisiones al alza para Rusia, Turquía y Ucrania, parcialmente compensadas por recortes en Australia y Pakistán. Al mismo tiempo, se prevé que el consumo crezca de forma moderada, especialmente en los segmentos de pienso y alimentación humana, absorbiendo parte de la oferta adicional pero manteniendo aún las existencias en niveles históricamente cómodos. Esta configuración sustenta la visión actual de un mercado bien abastecido, aunque sensible al clima.
Fundamentos y factores clave
- Dominio del Mar Negro: Los orígenes competitivos del Mar Negro, especialmente Rusia y Ucrania, siguen definiendo las referencias de precios globales. Las altas producciones previstas y los fuertes programas de exportación de la región presionan a los orígenes alternativos y limitan los repuntes.
- Pérdidas de exportadores absorbidas: Los descensos significativos en Australia y Argentina reducen la flexibilidad en el grupo de exportadores, pero quedan en gran medida compensados por las ganancias en el Mar Negro y por inventarios globales adecuados.
- Las existencias amortiguan el riesgo: Unas existencias finales mundiales proyectadas en torno a 275 millones de toneladas para 2026/27 proporcionan un colchón significativo frente a problemas climáticos moderados, limitando el riesgo alcista de precios salvo que los problemas se vuelvan graves o generalizados.
- Demanda estable a ligeramente al alza: La demanda de trigo para alimentación humana se mantiene estructuralmente firme, mientras que el uso en piensos está influido por la relación de precios frente al maíz y la cebada. A los niveles actuales, el trigo conserva su competitividad en varios mercados de pienso, respaldando el consumo de base.
Perspectivas meteorológicas (regiones clave)
El clima sigue siendo el principal factor de riesgo a corto plazo. Las previsiones actuales para Rusia y Ucrania apuntan a condiciones estacionalmente normales a ligeramente favorables en muchas de las principales regiones trigueras, lo que respalda las expectativas de cosechas abundantes. Sin embargo, los mercados vigilarán de cerca cualquier aparición de calor prolongado o déficits de humedad durante las fases críticas de llenado de grano y pre‑cosecha, ya que incluso revisiones moderadas a la baja en la producción del Mar Negro podrían tensionar de forma apreciable el balance.
En Australia y Argentina, la sequía previa y las condiciones menos favorables sostienen las previsiones de producción ya recortadas. Cualquier estrés adicional en estas regiones aumentaría las preocupaciones sobre calidad y volumen para los embarques de finales de 2026, lo que podría desviar demanda incremental de nuevo hacia el Mar Negro o la UE y reducir los márgenes holgados actuales.
Perspectiva de negociación e indicación de precios a 3 días
- Para compradores (molineros, ganaderos/piensos): Aprovechar la estabilidad actual para extender moderadamente la cobertura hacia el 4T de 2026, concentrándose en orígenes del Mar Negro donde los descuentos frente a la UE y EE. UU. siguen siendo atractivos. Mantener cierta flexibilidad para añadir cobertura en caídas puntuales ligadas al clima.
- Para vendedores (agricultores, exportadores): Considerar coberturas incrementales en repuntes relacionados con el clima, especialmente si mejoran los niveles de base a plazo, manteniendo al mismo tiempo algo de exposición al alza en caso de que surjan problemas meteorológicos en Rusia o Ucrania.
- Para gestores de riesgo: Las estrategias con opciones en torno a fechas clave de clima e informes pueden ofrecer una protección rentable en un mercado bien abastecido pero propenso a picos bruscos y de corta duración.