El WTI y el Brent ceden por debajo de 75 € mientras la curva se aplana y se debilita la perspectiva de demanda
Actualización concisa del mercado de crudo: WTI y Brent cerca de 70–75 €, backwardation moderada, perspectivas de demanda más débiles para 2026 y cracks de diésel fuertes marcan la visión a corto plazo.
Los precios del crudo se deslizan a la baja pero se mantienen en un rango, con el WTI del primer vencimiento cerca de 71–72 € y el Brent alrededor de 73–74 €. Las curvas de futuros de ambos referentes muestran solo una leve backwardation, lo que apunta a un mercado que ya no descuenta una fuerte caída de precios a corto plazo, pero que sigue siendo prudente ante una posible debilidad de la demanda de cara a 2026.
La estructura de hoy refleja una normalización tras el shock de oferta y la prima de guerra de principios de año. Los contratos cercanos se han relajado por unas expectativas de demanda más suaves y los vientos en contra macro relacionados con la Fed, mientras que los precios diferidos descienden gradualmente hacia la franja baja de los 60 € por barril. Los productos refinados, especialmente el diésel, siguen cotizando con cracks elevados, manteniendo bien respaldados los valores de los destilados medios en relación con el crudo. En este contexto, los productores se enfrentan a precios planos ligeramente más suaves pero con márgenes aún sólidos, mientras que los consumidores se benefician de niveles absolutos más bajos, aunque deben gestionar la volatilidad persistente ligada a las noticias macro y geopolíticas.
Precios y estructura de la curva
El último tablero muestra que el WTI NYMEX de primer vencimiento (julio de 2026) cerró en 76,61 USD/bbl (unos 71,5 EUR/bbl a 1,07 USD/EUR), una caída del 0,23 % el 18 de junio de 2026. El Brent ICE agosto de 2026 cerró en 79,40 USD/bbl (aproximadamente 74,2 EUR/bbl), un descenso del 0,19 %.
A lo largo de la tira de WTI, los precios caen de unos 76–77 USD/bbl a mediados de 2026 hasta alrededor de 62–63 USD/bbl en 2032, lo que implica una curva con una ligera pendiente descendente. El Brent sigue un patrón similar, cediendo desde unos 79 USD/bbl en 2026 hacia la franja media de los 60 USD para 2037. Esto confirma una backwardation moderada en el corto plazo con una estructura muy plana en los plazos más largos, en línea con los recientes comentarios de que la prima de guerra se ha desvanecido en gran medida y la curva se está normalizando.
Oferta, demanda y factores macro
El sentimiento macro se ha tornado más cauto tras la última reunión de la Reserva Federal, con rendimientos estadounidenses más firmes y un dólar más fuerte lastrando a las materias primas. Los mercados de renta variable se mantienen resilientes, pero tanto el WTI como el Brent han cedido en torno a un 4 % en las últimas sesiones, con el WTI cotizando por debajo de 80 USD/bbl por primera vez desde marzo mientras los inversores reevalúan el crecimiento global y el apetito por riesgo.
En el plano fundamental, el Informe del Mercado Petrolero de junio de la Agencia Internacional de la Energía proyecta ahora que la demanda mundial de petróleo en 2026 caerá en alrededor de 1,1 millones b/d interanual, una revisión a la baja considerable frente a los pronósticos anteriores. Esto contrasta de forma marcada con la visión aún más constructiva de la OPEP y subraya el grado de destrucción de demanda derivado de los precios elevados, las mejoras de eficiencia y cambios estructurales como la electrificación del transporte.
Al mismo tiempo, se espera que la oferta siga siendo holgada. Trabajos previos de la AIE destacaban que el crecimiento de la oferta en 2026, especialmente desde el continente americano, podría superar una demanda contenida, generando un superávit notable si la OPEP+ no responde con recortes más profundos. Comentarios recientes también recalcan que la normalización parcial de los flujos en torno al estrecho de Ormuz y el superávit mayor anticipado para 2027 están limitando el potencial alcista de los precios diferidos a pesar de los riesgos geopolíticos persistentes.
Productos y márgenes de refino
Los futuros de gasóleo de bajo azufre de ICE han corregido con fuerza, con el contrato frontal de julio de 2026 cayendo alrededor de un 3 % el 18 de junio hasta unos 879,50 USD/t (unos 823 EUR/t). La curva mantiene una pendiente descendente, cediendo hacia la franja baja de los 680 USD/t (~640 EUR/t) para 2032, pero el nivel absoluto de los cracks frente al Brent sigue indicando escasez en destilados medios.
Los datos recientes de márgenes de crack en Europa confirman que, si bien los cracks de gasolina se han recuperado, los márgenes de diésel y combustible de aviación siguen siendo históricamente elevados, reflejando capacidad de refino limitada y una demanda de diésel todavía sólida, en particular para el transporte de mercancías y la industria. Para las refinerías, este entorno ofrece márgenes brutos de refino favorables incluso cuando se suavizan los precios planos del crudo. Para los usuarios finales, especialmente en logística y agricultura, el beneficio de un crudo más barato se ve parcialmente compensado por las fuertes primas de los productos.
Perspectivas a corto plazo
La meteorología es estacionalmente favorable para la demanda, pero no extrema: el hemisferio norte entra en la temporada de máximo tráfico por carretera y de refrigeración, pero las previsiones actuales no señalan olas de calor prolongadas y excepcionales en las principales regiones consumidoras en los próximos días. Así, es más probable que los balances a corto plazo vengan determinados por los datos macro, la comunicación de los bancos centrales y cualquier nueva noticia geopolítica, más que por shocks inmediatos relacionados con el tiempo.
Los datos de posicionamiento y la acción del precio sugieren un mercado que ha deshecho buena parte de su prima de guerra, pero que aún no ha incorporado por completo el relato más bajista de demanda para 2026. Con las curvas de futuros solo ligeramente en backwardation y los precios a más largo plazo anclados en la franja baja de los 60 USD, la relación riesgo‑beneficio a corto plazo parece inclinada hacia precios laterales o ligeramente inferiores, salvo que surja una nueva interrupción de suministro o datos de demanda más fuertes de lo esperado.
Recomendaciones de negociación y cobertura
- Productores (upstream): Aprovechar la backwardation moderada para escalonar coberturas adicionales de la producción 2027–2030 en torno al equivalente de 60–65 EUR/bbl, asegurando márgenes antes de que el superávit proyectado para 2026–27 se refleje más plenamente en los precios.
- Refinerías: Mantener exposición a los cracks de destilados medios; considerar solo una cobertura gradual de los márgenes de gasóleo, ya que los cracks siguen elevados frente a las medias históricas pese al reciente retroceso.
- Consumidores industriales y de transporte: Aprovechar la caída por debajo de 75 EUR/bbl en el WTI/Brent a corto plazo para extender coberturas hasta principios de 2027, pero evitar la sobrecobertura de la demanda a muy largo plazo dado el panorama de demanda cada vez más bajista más allá de 2026.
- Operadores especulativos: Favorecer ventas en los repuntes hacia la parte alta del rango reciente, con una gestión de riesgo estricta, ya que la macro y las revisiones de demanda actualmente juegan en contra de un movimiento sostenido por encima de la franja media de los 80 USD (≈ franja media de los 70 EUR) en ausencia de nuevas interrupciones de suministro.
Indicación direccional de precios a 3 días
- WTI (NYMEX, primer vencimiento, en EUR): Sesgo ligeramente bajista a lateral en torno a 70–73 EUR/bbl, con volatilidad intradía ligada a los datos macro de EE. UU. y a la comunicación de la Fed.
- Brent (ICE, primer vencimiento, en EUR): Se espera que siga la estela del WTI con una prima relativamente estable de 2–3 EUR/bbl, consolidándose en el rango de 72–76 EUR/bbl.
- ICE Gasoil (primer vencimiento, en EUR): Tras la fuerte caída, margen para una consolidación en torno a 810–840 EUR/t; es probable que el potencial bajista adicional sea limitado salvo que los datos macro se deterioren de forma significativa.